Pleurotus. ostreatus, Phanerochaete. chrysosporium y
Trametes versicolor producen altas cantidades de
oxalato, que son sustancias que reaccionan con
metales para formar oxalatos de metal, estos metales
pueden ser el Cr, Cd, Co, Cu, Mn, Sr, y Zn. El ácido
oxálico tiene la capacidad de reaccionar con iones
metálicos solubles, lo cual permite que éstos se
inmovilicen, formando compuestos de oxalato
insolubles, reduciendo su biodisponibilidad e
incrementando su tolerancia (Morales y Ruiz, 2008).
Con la cepa Phanerochaete chrysosporium, se
removió 300 ppm de cadmio, de este total un 74% se
encontró en células libres y 16% en células
inmovilizadas. Phanerochaete chrysosporium fue la
cepa presentó una gran resistencia y tolerancia a
concentraciones de 1500 mg/L de cadmio, con
tiempos mínimos de dos días (Morales y Ruiz, 2008).
Un estudio donde aislaron 7 fungi resistentes a
metales pesados de efluentes mineros, fueron
probados en su capacidad de remoción de metales
pesados y flúor en solución, en el caso del cadmio
estas especies alcanzaron una remoción que varió
entre 8% y 47% (Díaz et al., 2002).
Scragg (2001), afirma que el material biológico
tiene la capacidad de enlazarse a elevados niveles de
metales, que puede representar hasta un 30% del
peso seco. Los fungi de la pudrición blanca y café de
la madera, son especies que pueden tolerar y
reaccionar con sales de metales pesados, porque en
su estructura están provistos de sideróforos o
agentes quelantes, entre estos se pueden mencionar
el catecol y el ácido oxálico (Díaz et al., 2002).
La especie lignícola Earliella scabrosa resultó con
gran eficiencia para la remoción de cadmio en
solución, este resultado no coincide con los que
reporta, el estudio sobre la presencia de cadmio,
mercurio, plomo, cobre y zinc, evaluados en 238
muestras de carpóforos pertenecientes a 28 especies
comestibles de fungi silvestres. Los resultados
mostraron que las más altas concentraciones
metálicas estaban en las especies saprófitas
terrícolas, mientras las especies lignícolas y cultivadas
presentaron más baja concentración metálica (Alonso
et al.,2003).
En la Tabla 4 se observa la variación del nivel de
eficiencia de remoción de cadmio durante los días de
operación, aquí se puede observar que el mayor
porcentaje de remoción de cadmio se produce a la
concentración de 100 mg/L, seguida por la de
500mg/L y finalmente la de 300 mg/L, esto podría
deberse al mayor crecimiento celular que alcanzó el
fungi a menor concentración de cadmio. El
crecimiento del micelio será hasta que sea limitado
con una barrera física o interrumpido por la presencia
de otro organismo con el que compite por el sustrato.
Durante esta etapa de crecimiento es natural y
producto de su metabolismo la liberación de calor y
dióxido de carbono (Stamets, 2005). La capacidad de
adsorción del fungi Penicillium sp se va estabilizando
conforme aumentan las concentraciones (hasta 103
mg/l) de los metales en la solución, esto se explica por
la saturación la superficie activa de biosorbente
(Sánchez et al.,2014).
En la Tabla 4 también se observa que hasta el día
10, que el porcentaje de remoción de cadmio es
proporcional a las tres concentraciones evaluadas,
mientras que al día 15, el tratamiento con
concentración de 300 mg/L de cadmio, disminuye su
eficiencia. Estos resultados se deberían al ciclo de
vida de los hongos, ya que estos organismos
acumulan nutrientes temporalmente, por tanto, se
podría producir una desorción de nutrientes, entre
los cuales estaría el cadmio. Los fungi son especies
que a diferencia de las plantas no almacenan su
energía en forma de almidón, como parte de su
reserva. En forma similar estas especies, almacenan
otros polisacáridos como la trehalosa y el glucógeno,
también son compuestos que son una reserva
alimenticia de carácter temporal (Sánchez y
Royse,2001). La acumulación de nutrientes en el
micelio se denomina primordio, es la siguiente etapa
de su ciclo de vida y se ve favorecida por la
disminución natural de temperatura en el sustrato y
su relación con un estímulo ambiental como
variaciones de humedad, agua, temperatura,
reducción de CO2 (Stamets, 2000).
Respecto a la concentración y densidad celular
fúngica, se observó una relación inversa entre el
crecimiento de biomasa fúngica y la concentración
del cadmio en las soluciones, mostrándose en el día
20 una densidad celular de 4.14, 4 y 3.16 mg/ml a las
concentraciones de 100, 300 y 500 mg/L, lo cual,
comparado con el testigo, el cadmio afectó
negativamente el crecimiento celular en 28.7%,
31.1% y 45.6%.
Se evidenció durante los días de operación un
incremento de CO2. El incremento fue mayor en los