Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
70
Caracterización edafológica de la textura, conductividad eléctrica y pH del suelo en
cinco distritos del valle de Cañete, Perú
Edaphological characterization of soil texture, electrical conductivity, and pH in five
districts of the Cañete valley, Peru
Juan Saldivar Villarroel
Universidad Nacional de Cañete
Email: jsaldivar@undc.edu.pe
ORCID: https://orcid.org/0000-0001-6348-2201
Yair Marcos Rojas Ramos
Universidad Nacional de Cañete
Email: 1475008985@undc.edu.pe
ORCID: https://orcid.org/ 0009-0009-1986-5163
Recepción:02/09/2024
Aceptación:29/10/2024
Publicación: 22/11/2024
Resumen
La caracterización edafológica del suelo es fundamental para la agricultura sostenible, ya que identifica las
propiedades físicas y químicas que afectan la productividad. En este estudio, se evaluaron las condiciones edáficas
en cinco distritos del Valle de Cañete: Nuevo Imperial, San Luis, San Vicente de Cañete, Quilmaná e Imperial, con el
objetivo de analizar la textura, el pH, la capacidad de intercambio catiónico (CIC), la materia orgánica (M.O.), la
conductividad eléctrica (C.E.) y la permeabilidad. Se tomaron 20 submuestras de suelo por distrito, las cuales fueron
procesadas en el laboratorio de suelos de la Universidad Nacional de Cete. La textura varió entre franco arenoso
y franco arcilloso, lo que influyó en la permeabilidad, que osciló entre 6.4 mm/h (San Luis) y 19 mm/h (San Vicente
de Cañete). Los valores de pH indicaron suelos con disponibilidad reducida de nutrientes, con un rango de 7.47 a
8.38. La CIC mostró una variación entre 5 meq/100gr (San Vicente de Cañete) y 17 meq/100gr (San Luis), lo que
refleja la fertilidad de los suelos. La materia orgánica fue clasificada como pobre, con valores entre 0.5 % y 1.1 %, y
los suelos fueron no salinos, con niveles de C.E. menores a 0.56 dS/mm. Este estudio ofrece una visión integral de
las propiedades edáficas del Valle de Cañete y proporciona una base científica para mejorar la gestión de suelos y
aumentar la productividad agrícola mediante el manejo adecuado de nutrientes e irrigación.
Palabras clave: caracterización, textura, conductividad eléctrica, potencial hidrogeno.
Abstract
The pedological characterization of the soil is essential for sustainable agriculture, since it identifies the physical
and chemical properties that affect productivity. In this study, the edaphic conditions were evaluated in five districts
of the Cañete Valley: Nuevo Imperial, San Luis, San Vicente de Cañete, Quilmaná and Imperial, with the objective
of analyzing the texture, pH, cation exchange capacity (CEC), organic matter (O.M.), electrical conductivity (E.C.)
and permeability. 20 soil subsamples were taken per district, which were processed in the soil laboratory of the
National University of Cañete. The texture varied between sandy loam and clay loam, which influenced the
permeability, which ranged between 6.4 mm/h (San Luis) and 19 mm/h (San Vicente de Cañete). The pH values
indicated soils with reduced nutrient availability, ranging from 7.47 to 8.38. The CIC showed a variation between 5
meq/100gr (San Vicente de Cañete) and 17 meq/100gr (San Luis), which reflects the fertility of the soils. The organic
matter was classified as poor, with values between 0.5% and 1.1%, and the soils were non-saline, with C.E. levels.
less than 0.56 dS/mm. This study offers a comprehensive view of the edaphic properties of the Cañete Valley and
provides a scientific basis to improve soil management and increase agricultural productivity through adequate
nutrient and irrigation management.
Keywords: characterization, texture, electrical conductivity, hydrogen potential.
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
71
1.- INTRODUCCION
El suelo es un recurso natural crucial para el equilibrio
ecológico y el desarrollo agrícola, ya que sirve como
soporte esencial para la producción de alimentos y
servicios ecosistémicos (Jones et al., 2022; Gupta et
al., 2021). Su capacidad para sostener el crecimiento
vegetal depende de la interacción de sus propiedades
físicas, químicas y biológicas, que en conjunto
determinan la fertilidad y productividad del suelo
(White & Wilson, 2023). En este contexto, la
caracterización edafológica es fundamental para
evaluar la calidad de los suelos y su adecuación para
diversos cultivos, permitiendo una gestión agrícola
más eficiente y sostenible (Taylor & Hart, 2021).
Entre las propiedades químicas del suelo, la
Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC) y la
Conductividad Eléctrica (CE) son clave. La CIC, que
mide la capacidad del suelo para retener y liberar
nutrientes esenciales, varía considerablemente en los
distritos del Valle de Cañete: desde 5 meq/100g en
San Vicente de Cañete, hasta 17 meq/100g en San
Luis, donde se observa una mayor retención de
nutrientes en suelos de textura franco arcillosa
arenosa. En cuanto a la CE, que refleja el contenido
de sales solubles, los suelos en los cinco distritos
estudiados presentan valores que los clasifican como
no salinos, con lecturas que oscilan entre 0.34 dS/m
en San Vicente y 0.56 dS/m en San Luis, lo que indica
un bajo riesgo de afectación por salinidad (USDA,
2020).
El pH del suelo, otra variable determinante, afecta la
disponibilidad de nutrientes y la actividad
microbiana. Los suelos de Cañete presentan un pH
que varía entre 7.47 y 8.38, indicando condiciones
alcalinas que pueden reducir la disponibilidad de
algunos nutrientes esenciales, aunque no de manera
crítica. Esta alcalinidad, sin embargo, no imposibilita
el crecimiento vegetal, pero requiere una gestión
adecuada para optimizar la absorción de nutrientes
(Smith et al., 2023).
En cuanto a la materia orgánica (M.O.), se observa
que los niveles en la región son en su mayoría bajos,
con porcentajes que varían entre 0.5% en San Vicente
de Cañete, considerado extremadamente pobre, y
1.1% en San Luis, donde, aunque la cantidad es
mayor, sigue siendo insuficiente para una fertilidad
óptima (FAO, 2023).
La textura del suelo también desempeña un papel
crucial en su capacidad para retener agua y
nutrientes. Los suelos de los distritos de Cañete
presentan texturas que varían desde franco arenoso
en Nuevo Imperial y San Vicente hasta franco
arcilloso arenoso en San Luis. Estas diferencias
texturales influyen en la permeabilidad del suelo, que
es mayor en los suelos arenosos, como en San Vicente
de Cañete (19 mm/h), favoreciendo la infiltración de
agua, mientras que, en los suelos más arcillosos,
como en San Luis, la permeabilidad es menor (6.4
mm/h), lo que puede llevar a problemas de drenaje
en ciertas condiciones (Dexter, 2021; FAO, 2023).
En conjunto, el análisis integral de estas propiedades
-CIC, M.O., CE, permeabilidad y pH -ofrece una visión
detallada de las características edáficas del suelo en
los distritos del Valle de Cañete. Esta información es
esencial para guiar a los agricultores en la toma de
decisiones sobre el manejo de cultivos, riego y
fertilización, promoviendo prácticas más sostenibles
que mejoren la productividad agrícola y conserven los
recursos naturales (Johnston & Urriola, 2021;Taylor
et al., 2022).
La investigación tiene como objetivo describir las
propiedades edáficas de los suelos en cinco distritos
del Valle de Cañete, específicamente en rminos de
su salinidad, CIC, pH y textura. A través de un análisis
cuantitativo detallado de muestras de suelo
recolectadas en los distritos de Imperial, San Vicente,
Nuevo Imperial, San Luis y Quilmaná, se busca
proporcionar una base científica sólida que informe la
gestión agronómica en la región y contribuya a la
mejora de la producción agrícola local.
2.- MATERIALES Y MÉTODOS
La investigación fue realizada en el Laboratorio de
Suelo de la Universidad Nacional de Cañete, donde se
evaluaron tres propiedades edáficas fundamentales:
el potencial de hidrógeno (pH), la conductividad
eléctrica (CE), capacidad de intercambio catiónico
(CIC), materia orgánica (M.O) y permeabilidad de la
textura del suelo. Las muestras de suelo se extrajeron
de cinco distritos de la provincia de Cañete, utilizando
técnicas estandarizadas para garantizar la
representatividad y precisión de los resultados.
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
72
2.1.- Recolección de Muestras de Suelo
Las muestras fueron recolectadas en diferentes
anexos de cada distrito, cubriendo un área
representativa de una hectárea (1 ha) por punto de
muestreo. Para la recolección, se utilizó un método
de muestreo en zigzag, adaptado de técnicas
contemporáneas de muestreo de suelo (López y
Sánchez, 2019), el cual consiste en recorrer el terreno
de manera cruzada y realizar extracciones de suelo
cada 30 pasos, a una profundidad aproximada de 25
cm. Este método permite capturar la heterogeneidad
edáfica del área en estudio. Las muestras extraídas de
cada sitio se combinaron para formar una muestra
compuesta, que fue transportada al laboratorio para
su análisis posterior (Figura 1).
2.2.- Preparación de Muestras
En el laboratorio, las muestras de suelo fueron
preparadas mediante tamizado utilizando un tamiz
con poros de 2 mm de diámetro, para eliminar
partículas gruesas no representativas (Jones & Wang,
2019). El material menor a 2 mm fue secado en una
estufa a 100°C durante 24 horas, asegurando que la
humedad residual no afectara las propiedades
químicas del suelo (Rodríguez et al., 2021). Las
muestras secas y tamizadas se utilizaron
posteriormente para los análisis de pH, CE y textura
del suelo (Figura 1)
Figura 2. Enumeración de las muestras de suelo en
20 puntos en los distritos con la cantidad de 1kg en
bolsas impermeables.
2.3.- Análisis de Conductividad Eléctrica y pH
Para realizar el análisis de la conductividad eléctrica
(CE) y el potencial de hidrógeno (pH), se pesaron
cuidadosamente 20 gramos de suelo seco, los cuales
se mezclaron con 20 ml de agua desionizada para
crear una suspensión representativa. Esta mezcla fue
sometida a agitación constante durante 10 minutos
para garantizar una homogenización adecuada de las
partículas (García et al., 2020). Posteriormente, se
dejó reposar para permitir que las partículas sólidas
se sedimentaran por completo. El líquido
sobrenadante resultante fue transferido a un vaso
precipitado de 100 ml para llevar a cabo las
mediciones de pH y CE. Las mediciones se realizaron
utilizando un medidor HANNA HI98130, previamente
calibrado con soluciones buffer estándar. Las lecturas
de pH se registraron en una escala de 0 a 14, donde
un valor de 7 indica un suelo neutro, mientras que
valores menores de 7 reflejan acidez y mayores de 7
señalan alcalinidad (FAO, 2020). La conductividad
eléctrica fue medida en micro Siemens por
centímetro (μS/cm), siguiendo los lineamientos
actuales de referencia establecidos para suelos
agrícolas a nivel internacional (USDA, 2020).
2.4.- Análisis de la Capacidad de Intercambio
Catiónico (CIC)
El análisis de la Capacidad de Intercambio Catiónico
(CIC) en laboratorio se realiza para medir la capacidad
del suelo de retener y liberar cationes (nutrientes
como calcio, magnesio, potasio, entre otros). El
procedimiento generalmente implica extraer los
cationes del suelo utilizando una solución de amonio,
seguida de la medición de la cantidad de cationes
intercambiables mediante espectrometría de
absorción atómica o espectroscopía de emisión (Tan,
2021). Este valor es esencial para entender la
fertilidad del suelo, ya que un mayor CIC indica una
mayor capacidad del suelo para retener nutrientes y
suministrarlos a las plantas de manera gradual (Bohn
et al., 2022).
2.5.- Determinación de la Materia Orgánica (M.O.)
en Suelos
El análisis de la materia orgánica (M.O.) se basa
comúnmente en el método de oxidación húmeda de
Walkley-Black, en el que se utiliza dicromato de
potasio y ácido sulfúrico para oxidar la materia
orgánica presente en una muestra de suelo.
Posteriormente, la cantidad de carbono orgánico es
determinada mediante titulación o análisis
colorimétrico (Nelson & Sommers, 2021). Este
proceso es fundamental para evaluar la calidad del
suelo, ya que la materia orgánica mejora la
estructura, retención de agua y la capacidad del suelo
para suministrar nutrientes (Stevenson & Cole, 2020).
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
73
2.6.- Determinación de la Textura del Suelo
La textura del suelo se determinó utilizando el
método del densímetro de Bouyoucos, siguiendo el
principio de sedimentación de partículas bajo la ley
de Stokes (Gee & Or, 2019). Se tomaron 50 gramos de
suelo, los cuales fueron mezclados con una solución
de hipoclorito de sodio al 10% para facilitar la
separación de las partículas (Martínez et al., 2020).
Esta mezcla se vertió en una probeta de 1000 ml, y la
densidad de la suspensión se midió a los 40 segundos
y después de dos horas, lo que permitió calcular las
fracciones de arena, limo y arcilla, y clasificar las
muestras según el triángulo textural del USDA.
2.7.- Análisis Estadístico
Los datos recolectados fueron procesados utilizando
software estadístico especializado, generando
estadísticas descriptivas que permitieron evaluar la
variabilidad de las propiedades edáficas en los
distritos estudiados. Los resultados fueron
comparados con los estándares agrícolas vigentes,
proporcionando una base sólida para identificar
patrones importantes en la calidad del suelo. Estas
conclusiones se utilizaron para desarrollar
recomendaciones agronómicas específicas, ajustadas
a las características de la región y orientadas a
mejorar la gestión sostenible del suelo (Fischer, 2020;
Santos et al., 2018).
3. Resultados
3.1.-Textura del Suelo en los Distritos del Valle de
Cañete
La caracterización edafológica de los suelos en los
cinco distritos del Valle de Cañete reveló variaciones
significativas en la proporción de arcilla, limo y arena.
Estos resultados son fundamentales para
comprender las capacidades de retención de agua,
fertilidad y adecuación para diferentes usos agrícolas
en cada distrito. La Tabla 1 presenta los porcentajes
de cada componente textural en los distritos de
Nuevo Imperial, San Luis, San Vicente, Quilmaná e
Imperial.
Como se observa en la Figura 2, el distrito de San Luis
presenta el mayor porcentaje de arcilla (26%) y limo
(20%), lo que sugiere suelos con una textura más fina
y mayor capacidad de retención de agua y nutrientes.
Estos suelos pueden ser s fértiles y adecuados para
cultivos que requieren un suministro constante de
humedad, como el maíz y la papa (García et al., 2018).
Tabla 1. Porcentaje de arcilla, limo y arena en 5 distritos
de Cañete.
Distrito
Arcilla (%)
Limo (%)
Nuevo Imperial
20
8
San Luis
26
20
San Vicente
8
2
Quilmaná
12
12
Imperial
10
8
Por otro lado, San Vicente exhibe una alta proporción
de arena (90%), indicando suelos
predominantemente arenosos. Este tipo de suelo
tiende a tener una menor capacidad de retención de
agua y nutrientes, lo que puede limitar su
productividad agrícola, pero facilitar el drenaje y el
crecimiento de cultivos que requieren menos
humedad, como ciertos tipos de frutas y hortalizas
(López y Pérez, 2020).
Figura 3. Textura de suelo de 5 distritos del valle de
Cañete.
Los distritos de Nuevo Imperial e Imperial presentan
una composición intermedia, con un equilibrio entre
arena, arcilla y limo. En Nuevo Imperial, la mayor
proporción de arena (72%) junto con un 20% de
arcilla y 8% de limo, sugiere suelos con buena
aireación y drenaje, pero con suficiente capacidad
para retener nutrientes (Martínez, 2019).
Similarmente, en Imperial, la presencia de 82% de
arena y 10% de arcilla puede favorecer el cultivo de
especies que toleran condiciones más secas y suelos
menos fértiles (Rodríguez et al., 2021).
Quilmaná presenta una distribución equilibrada entre
los tres componentes texturales, con un 12% de
arcilla, 12% de limo y 76% de arena. Esta combinación
permite una versatilidad en el uso del suelo,
adaptándose a diferentes prácticas agrícolas según
las necesidades específicas de cada cultivo
(Fernández y Ramírez, 2022).
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
74
Estos hallazgos destacan la heterogeneidad
edafológica del Valle de Cañete y subrayan la
importancia de implementar estrategias de manejo
del suelo adaptadas a las características texturales
de cada distrito. La optimización del uso del suelo,
basada en su textura, puede mejorar
significativamente la productividad agrícola y la
sostenibilidad ambiental en la región (Sánchez et al.,
2023).
Tabla 2. Análisis estadístico del porcentaje de textura
de en cinco distritos de Cañete.
HSD Tukeya,b
Subconjunto
Textura de suelos
N
1
2
Arcilla
5
12,9412
Limo
5
14,2353
Arena
5
72,8235
Sig.
,933
1,000
Se visualizan las medias para los grupos en los
subconjuntos homogéneos.
Se basa en las medias observadas. El rmino de
error es la media cuadtica (Error) = 113,015.
a. Utiliza el tamaño de la muestra de la
media armónica = 17,000.
b. Alfa = 0.05.
Donde mediante la Tabla 2 el método de Tukey con
una sig. al 5% se puede expresar que, a nivel de los
distritos del valle de Cañete, la textura de suelo que
predomina es la arena con 72.724%, seguido del limo
y arcilla.
3.2.- Potencial de Hidrógeno (pH) en los suelos de los
distritos del Valle de Cañete
El pH del suelo es un factor crítico que influye en la
disponibilidad de nutrientes, la actividad microbiana,
y el crecimiento de las plantas. En los cinco distritos
estudiados del Valle de Cañete, se observaron
variaciones en los valores de pH, con algunos distritos
presentando suelos más alcalinos, mientras que otros
se acercan más a la neutralidad. La Tabla 3 resume los
valores promedio de pH obtenidos a partir de 20
submuestras por cada distrito.
El pH del suelo en los distritos de Nuevo Imperial
(8.25) e Imperial (8.38) indica condiciones
moderadamente alcalinas. La Figura 3 presenta
Suelos con pH por encima de 8 pueden presentar
limitaciones en la disponibilidad de ciertos
micronutrientes esenciales, como el hierro, zinc y
manganeso, lo que puede afectar negativamente el
crecimiento de las plantas (Gutiérrez et al., 2020).
Este tipo de suelo también puede influir en la
solubilidad del fósforo, disminuyendo su
disponibilidad para las plantas, lo que podría requerir
el uso de enmiendas como azufre elemental o
fertilizantes acidificantes para corregir la alcalinidad
(Pérez y Torres, 2021).
Por otro lado, los distritos de San Luis (7.62), San
Vicente de Cañete (7.6), y Quilmaná (7.47) presentan
valores de pH más cercanos a la neutralidad. Estos
suelos neutros o ligeramente alcalinos son
generalmente s favorables para la mayoría de los
cultivos, ya que permiten una óptima disponibilidad
de nutrientes y una mayor actividad biológica
(Mendoza et al., 2019). Sin embargo, aunque estos
suelos son adecuados para una amplia variedad de
cultivos, es importante considerar la naturaleza
específica del pH para la selección de cultivos que
mejor se adapten a estas condiciones (Ramírez y
Fernández, 2018).
La variabilidad en los niveles de pH observada entre
los distritos del Valle de Cañete resalta la importancia
Tabla 3. Promedio de resultados del pH de las
muestras de suelo de 5 distritos de Cañete.
COD
DISTRITOS
pH
D1
Nuevo Imperial
8.25
D2
San Luis
7.62
D3
San Vicente de Cañete
7.6
D4
Quilmaná
7.47
D5
Imperial
8.38
Figura 4. Nivel de potencial de hidrogeno
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
75
de un manejo adecuado del suelo. En distritos con pH
más alto, como Imperial y Nuevo Imperial, podrían
ser necesarias prácticas de manejo que incluyan la
aplicación de correctivos para acidificar el suelo y así
mejorar la disponibilidad de nutrientes esenciales
(Cruz et al., 2022). En contraste, en distritos con pH
cercano a la neutralidad, las estrategias de manejo
pueden enfocarse en mantener estas condiciones
favorables mediante el monitoreo regular del pH y la
aplicación de fertilizantes balanceados (López y
Martínez, 2017).
3.3.- Conductividad Eléctrica (CE) de los suelos de los
distritos del valle de Cañete
La conductividad eléctrica (CE) del suelo es un
parámetro crucial para evaluar la salinidad del suelo
y su capacidad para conducir corrientes eléctricas.
Esto está directamente relacionado con la cantidad
de sales disueltas en el suelo, lo que puede influir en
la disponibilidad de agua y nutrientes para las plantas.
Los valores de CE obtenidos en los cinco distritos del
Valle de Cañete varían entre 0.34 dS/m y 0.56 dS/m,
como se muestra en la Tabla 4.
Los resultados indican que los suelos en todos los
distritos evaluados caen dentro de un rango de CE
que oscila entre 0.34 dS/m y 0.56 dS/m, lo que
sugiere que estos suelos no presentan problemas
significativos de salinidad, ya que valores de CE por
debajo de 1 dS/m generalmente se consideran
indicativos de suelos no salinos (Figueroa, 2019).
El distrito de San Luis presenta el valor de CE más alto
(0.56 dS/m), lo que, aunque sigue siendo bajo, podría
sugerir una ligera acumulación de sales comparado
con los otros distritos. En contraste, San Vicente de
Cañete tiene el valor de CE más bajo (0.34 dS/m),
indicando suelos con menor salinidad, lo que es
favorable para una amplia gama de cultivos, ya que
evita el estrés osmótico y otros problemas asociados
con la salinidad (Rodríguez et al., 2020).
Estos valores, aunque bajos, son cruciales para el
manejo adecuado de los suelos, ya que la CE influye
en la estructura del suelo y la disponibilidad de agua
para las plantas. Suelos con CE más altos, incluso
dentro de rangos considerados no salinos, pueden
afectar negativamente la capacidad de las raíces para
absorber agua y nutrientes, especialmente en climas
áridos o semiáridos como el Valle de Cañete
(Martínez y Gómez, 2021).
Figueroa (2019) identificó que valores de CE entre 0.2
dS/m y 3.2 dS/m son típicos de suelos que varían
desde no salinos hasta ligeramente salinos. Aunque
los valores obtenidos en este estudio están en el
rango de suelos no salinos, es importante monitorear
estos niveles regularmente para prevenir la
salinización del suelo, especialmente en áreas con
riego intensivo o donde se utilizan aguas con alto
contenido de sales (López et al., 2022).
Figura 5. Conductividad eléctrica de 5 distritos de
Cañete.
3.4.- Análisis de Capacidad de Intercambio Catiónico
(CIC)
CIC en los suelos de los cinco distritos del Valle de
Cañete varía entre 5 y 17 meq/100g (Tabla 4), con
valores más altos en suelos arcillosos, como en San
Luis, y más bajos en suelos arenosos, como en San
Vicente de Cañete. Esto indica que los suelos con
mayor CIC, como el de San Luis, tienen una mejor
capacidad para retener y suministrar nutrientes, lo
que es clave para la fertilidad del suelo.
0.4
0.56
0.34
0.5
0.37
0
0.1
0.2
0.3
0.4
0.5
0.6
MEDIDA DE CONDUCTIVIDAD
ELECTRICA (DS/M)
CE (dS/m)
Tabla 4. Conductividad eléctrica (CE) de las
muestras de suelo de 5 distritos de Cañete.
COD
DISTRITOS
C.E.
(dS/m)
D1
Nuevo Imperial
0.4
D2
San Luis
0.56
D3
San Vicente de Cañete
0.34
D4
Quilmaná
0.5
D5
Imperial
0.37
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
76
Tabla 5. Capacidad de intercambio catiónico en los 5
distritos del valle de Cañete.
Distrito
CIC
(meq/100gr)
Clase textural
Nuevo Imperial
10
Franco Arenoso
San Luis
17
Franco Arcilloso
Arenoso
San Vicente de
Cañete
5
Arenoso
Quilmana
9
Areneso Franco
Imperial
8
Areneso Franco
3.4.- Determinación de materia orgánica (M.O.) en
los suelos de los suelos de los distritos del valle de
Cañete
El análisis de materia orgánica en los suelos de los
cinco distritos de Cañete revela bajos contenidos, con
porcentajes que oscilan entre 0.5% y 1.1%. (Tabla 5)
San Vicente de Cañete presenta el nivel más bajo
(0.5%, considerado extremadamente pobre),
mientras que los demás distritos, como San Luis y
Nuevo Imperial, también muestran bajos valores de
M.O. (entre 0.7% y 1.1%). Estos resultados indican
que los suelos de la región tienen una capacidad
limitada para mejorar la estructura del suelo y
retener nutrientes, lo que afecta la fertilidad general.
Tabla 6 Porcentaje de materia orgánica de los 5
distritos del valle de Cañete
DISTRITO
M.O. (%)
Categoría
Nuevo Imperial
0.9
Pobre
San Luis
1.1
Pobre
San Vicente de
Cañete
0.5
Extremadamente
Pobre
Quilmaná
0.7
Pobre
Imperial
0.8
Pobre
4.- Discusión
Los resultados de la textura del suelo en los cinco
distritos del Valle de Cañete revelan una
heterogeneidad significativa, lo que subraya la
necesidad de un manejo agrícola específico en cada
zona. En San Luis, según la Tabla 1 la elevada
proporción de arcilla (26%) y limo (20%) sugiere un
suelo con buena capacidad de retención de agua y
nutrientes, lo que es ideal para cultivos que requieren
condiciones estables de humedad, como el maíz (Zea
mays L.) y la papa (Solanum tuberosum) (García et al.,
2018). Esto concuerda con estudios previos que han
identificado que los suelos con mayor contenido de
arcilla tienen un mejor potencial para la agricultura
intensiva debido a su capacidad de retener agua y
nutrientes (Sánchez et al., 2023).
En contraste, de acuerdo a la Tabla 2 el distrito de
San Vicente muestra un suelo predominantemente
arenoso (90% arena), lo cual limita su capacidad para
retener agua y nutrientes, pero puede ser favorable
para cultivos que toleran condiciones más secas y
requieren un buen drenaje, como las hortalizas
(López y Pérez, 2020). Este hallazgo es consistente
con la literatura que señala que los suelos arenosos,
aunque menos fértiles, son adecuados para cultivos
que no necesitan suelos ricos en nutrientes y que
prosperan en suelos bien drenados (Rodríguez et al.,
2021).
Nuevo Imperial e Imperial conforme se muestra la
Figura 1 presentan una textura intermedia, con una
alta proporción de arena (72% y 82%,
respectivamente) y cantidades moderadas de arcilla.
Esta composición sugiere suelos con un equilibrio
entre drenaje y capacidad de retención de nutrientes,
lo que puede beneficiar a una diversidad de cultivos
dependiendo del manejo agronómico aplicado
(Martínez, 2019). Quilmaná, con un 12% de arcilla y
limo, y 76% de arena, refleja una versatilidad en el
uso del suelo, lo que podría adaptarse a diferentes
tipos de cultivos según las necesidades específicas
(Fernández y Ramírez, 2022).
Por otro lado, la Tabla 3 presenta los valores de pH
obtenidos en los cinco distritos reflejan una
variabilidad que tiene implicaciones directas en la
disponibilidad de nutrientes y la salud del suelo. Los
distritos de Imperial y Nuevo Imperial, con pH
promedio de 8.38 y 8.25 respectivamente, presentan
suelos moderadamente alcalinos. Esta condición
puede limitar la disponibilidad de micronutrientes
esenciales como el hierro y el zinc, afectando el
crecimiento y desarrollo de las plantas (Gutiérrez et
al., 2020). Además, la alcalinidad puede reducir la
solubilidad del fósforo, lo que podría requerir la
aplicación de enmiendas específicas para mejorar la
fertilidad del suelo (Pérez y Torres, 2021).
Asimismo, de acuerdo a la Figura 3 los distritos de
San Luis, San Vicente de Cañete y Quilmaná muestran
valores de pH más cercanos a la neutralidad (7.62, 7.6
y 7.47, respectivamente), lo que es ideal para la
mayoría de los cultivos. Estos suelos permiten una
óptima disponibilidad de nutrientes y favorecen la
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
77
actividad microbiana, lo cual es fundamental para
mantener la fertilidad del suelo a largo plazo
(Mendoza et al., 2019). Sin embargo, es importante
considerar que incluso en suelos neutros, la selección
adecuada de cultivos es crucial para maximizar el
rendimiento agrícola (Ramírez y Fernández, 2018).
La conductividad eléctrica (CE) es un indicador crucial
de la salinidad del suelo y, por ende, de su aptitud
para la agricultura. La Tabla 4 presenta los resultados
obtenidos en los distritos del Valle de Cañete
muestran valores de CE que oscilan entre 0.34 dS/m
y 0.56 dS/m, lo que indica que estos suelos son
predominantemente no salinos (Figueroa, 2019). Este
es un hallazgo positivo, ya que suelos con bajos
niveles de salinidad son generalmente adecuados
para una amplia gama de cultivos, evitando
problemas como el estrés osmótico y la toxicidad por
sales (Rodríguez et al., 2020).
Según la Figura 4 el distrito de San Luis presenta el
valor de CE más alto (0.56 dS/m), lo que, aunque
todavía se considera bajo, podría sugerir una ligera
tendencia hacia la acumulación de sales. Esto podría
ser un indicio de la necesidad de monitorear
regularmente la salinidad del suelo, especialmente en
zonas con riego intensivo (López et al., 2022). En
contraste, San Vicente de Cañete, con el valor de CE
más bajo (0.34 dS/m), refleja suelos con muy baja
salinidad, lo que es favorable para la mayoría de los
cultivos y minimiza la necesidad de manejo
especializado en términos de salinidad (Martínez y
Gómez, 2021).
En conjunto, los resultados de la CE sugieren que los
suelos en los distritos del Valle de Cañete son aptos
para la agricultura, aunque es esencial mantener un
monitoreo continuo para prevenir la salinización,
especialmente en áreas donde el riego es una
práctica común (López et al., 2022). Esto es clave para
asegurar la sostenibilidad agrícola en la región a largo
plazo.
La Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC) es un
indicador clave de la fertilidad del suelo, ya que
refleja la habilidad de este para retener y suministrar
nutrientes esenciales a las plantas (Brady & Weil,
2019). En los cinco distritos del Valle de Cañete, los
valores de CIC varían notablemente en función de la
textura del suelo. Asimismo, la Tabla 5 presenta que
en el distrito de san Luis posee suelos arcillosos con
un alto valor de CIC (17 meq/100g), lo cual se asocia
con una mayor capacidad para retener cationes,
debido a su mayor proporción de partículas finas y su
estructura más densa. En contraste, los suelos
arenosos de San Vicente de Cañete tienen el valor
más bajo de CIC (5 meq/100g), lo que indica una
capacidad reducida para la retención de nutrientes,
característica de suelos con mayor proporción de
arena, que tienden a tener una menor superficie de
adsorción (Bolan et al., 2020). Estos resultados
sugieren que la fertilidad de los suelos varía
ampliamente en la región, siendo los suelos arcillosos
más adecuados para cultivos de alto requerimiento
nutricional, mientras que los suelos arenosos podrían
requerir una mayor suplementación con fertilizantes
para sostener un rendimiento adecuado.
Respecto a materia Orgánica (M.O.) los suelos de los
cinco distritos muestran contenidos bajos, lo que
refleja una baja capacidad para mejorar la estructura
del suelo, incrementar la retención de agua y
nutrientes, y fomentar la actividad microbiana (Lal,
2021). De esta manera la Tabla 6, exhibe que en el
distrito de San Vicente de Cañete presenta el
contenido más bajo de M.O. (0.5%), clasificado como
extremadamente pobre, lo cual puede limitar
seriamente la fertilidad de estos suelos. San Luis y
Nuevo Imperial, aunque presentan valores
ligeramente más altos (1.1% y 0.9%,
respectivamente), siguen siendo considerados
pobres en materia orgánica, lo que sugiere una
capacidad limitada para soportar cultivos a largo
plazo sin un manejo adecuado de la fertilización
orgánica (Six et al., 2020). Estos niveles bajos de M.O.
también pueden indicar una menor capacidad de los
suelos para almacenar carbono, un aspecto relevante
en la mitigación del cambio climático (Gattinger et al.,
2022). La implementación de prácticas de manejo
que aumenten el contenido de materia orgánica,
como la incorporación de compost o cultivos de
cobertura, podría ser crucial para mejorar la
productividad agrícola en la región.
5.- Conclusiones
Se revela importantes variaciones en las propiedades
texturales, el pH y la conductividad eléctrica del suelo
en los distritos del Valle de Cañete, lo cual tiene
implicaciones significativas para el manejo agrícola en
la región.
La textura del suelo varía considerablemente entre
los distritos, con San Luis destacándose por su alta
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
78
proporción de arcilla, lo que sugiere suelos más
fértiles y con mejor capacidad de retención de agua.
En contraste, San Vicente de Cañete presenta suelos
predominantemente arenosos, lo que limita su
capacidad de retención de agua, pero podría
favorecer el cultivo de especies que requieren menos
humedad.
El análisis del pH mostró que los suelos de Imperial y
Nuevo Imperial son moderadamente alcalinos, lo que
podría afectar la disponibilidad de ciertos nutrientes
esenciales y requerir intervenciones para corregir la
alcalinidad. Por otro lado, los distritos de San Luis, San
Vicente de Cañete y Quilmaná poseen suelos con pH
más cercano a la neutralidad, lo cual es favorable para
una amplia gama de cultivos.
Los valores de conductividad eléctrica en los suelos
del Valle de Cañete indicaron niveles bajos de
salinidad en todos los distritos evaluados, lo que es
positivo para el desarrollo agrícola. Sin embargo, es
necesario un monitoreo continuo para prevenir la
acumulación de sales, especialmente en áreas con
riego intensivo.
Los suelos arcillosos, como los de San Luis, presentan
una CIC más alta, lo que favorece la retención de
nutrientes y, por ende, una mayor fertilidad natural
del suelo. Sin embargo, en distritos con suelos
arenosos, como San Vicente de Cañete, la CIC es baja,
lo cual implica que estos suelos podrían necesitar una
suplementación adicional con fertilizantes para
alcanzar niveles adecuados de productividad.
Los bajos niveles de Materia Orgánica observados en
todos los distritos sugieren una limitación general en
la capacidad del suelo para mejorar su estructura,
retener agua y mantener una buena actividad
microbiana, factores clave para la sostenibilidad
agrícola.
La variabilidad edafológica observada en los distritos
del Valle de Cañete subraya la importancia de
adoptar estrategias de manejo del suelo adaptadas a
las características específicas de cada área.y
proporciona una base científica para mejorar la
gestión de suelos y aumentar la productividad
agrícola mediante el manejo adecuado de nutrientes
e irrigación.
Referencias
Cruz, M., Álvarez, G. & Torres, F. (2022). Estrategias
de corrección de suelos alcalinos en sistemas
agrícolas. Revista de Agricultura y Suelos,
45(2), 103-117.
Dexter, A. (2021). Soil Physics: Textural and Structural
Properties. Cambridge University Press.
FAO. (2020). Manual de análisis del suelo.
Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura.
FAO. (2023). Guidelines for Soil Texture Analysis.
Organización de las Naciones Unidas para la
Alimentación y la Agricultura.
Fernández, M. & Ramírez, P. (2022). La influencia de
la textura en la calidad de los suelos agrícolas.
Revista de Ciencias Agrícolas, 23(3), 215-230.
Fernández, L., García, S. & Pérez, R. (2022). Impact of
Soil Salinity on Crop Production in Semi-Arid
Regions. Journal of Soil Science and Plant
Nutrition, 12(1), 87-101.
Figueroa, A. (2019). Evaluación de la Conductividad
Eléctrica en Suelos Agrícolas. Boletín de
Investigación Agronómica, 37(2), 123-135.
Fischer, T. (2020). Statistical Analysis of Soil
Properties: Applications in Agriculture.
Academic Press.
Gee, G. W. & Or, D. (2019). Particle-Size Analysis. En
R. A. Weaver (Ed.), Methods of Soil Analysis
(pp. 278-295). American Society of
Agronomy.
Gutiérrez, R., Gómez, C. & Llorente, P. (2020). Soil pH
Variability in Different Agroecosystems.
Journal of Agricultural Research, 31(3), 154-
167.
Johnston, D. & Urriola, L. (2021). Advances in Soil
Management for Sustainable Agriculture. Soil
and Crop Science Research Journal, 32(2),
182-195.
Jones, A. & Wang, S. (2019). Soil Sampling Techniques
for Agricultural and Environmental Studies.
Journal of Soil Science, 39(1), 78-92.
Jones, R., Turner, M. & White, J. (2022). Soil as a
Crucial Component of Ecosystem Services.
Journal of Environmental Science, 47(2), 121-
139.
Khan, H., Zaman, M. & Mirza, A. (2020). Soil Salinity
and its Impact on Agricultural Sustainability in
Revista de Investigación Cañetana
Universidad Nacional de Cañete, Perú
RIC 2(2), 70 79 (2023)
ARTÍCULO CIENTÍFICO
DOI: https://doi.org/10.60091/ric.2023.v2n2.03
79
Arid Regions. Environmental Science and
Pollution Research, 25(1), 46-62.
López, S. & Martínez, R. (2017). Fertilización
Balanceada para Suelos Neutros y Alcalinos.
Boletín Técnico de Agricultura Sostenible,
29(4), 152-167.
López, P. & Pérez, R. (2020). Suelos arenosos y su
manejo agronómico en regiones semiáridas.
Revista Internacional de Agricultura, 18(3),
85-97.
López, J. & Sánchez, D. (2019). Guía práctica para la
toma de muestras de suelo en estudios
agronómicos. Universidad de Almería.
Martínez, R., Gómez, M. & Ramírez, J. (2020).
Chemical Treatment of Soil for Particle
Separation in Texture Analysis. Soil Physics
Journal, 34(2), 193-201.
Martínez, A. (2019). Textural Classification of
Agricultural Soils Using the USDA Triangle.
Soil Science Reports, 48(1), 76-88.
Martínez, L. & Gómez, S. (2021). Salinity and Electrical
Conductivity in Agricultural Soils of Arid
Regions. Journal of Agronomy Research,
39(4), 209-221.
Mendoza, A., Morales, J. & Guzmán, C. (2019). The
Effects of Soil pH on Crop Growth in Neutral
to Slightly Alkaline Soils. Agroecología y
Desarrollo Rural, 27(2), 145-162.
Pérez, M. & Torres, J. (2021). Agricultural Practices for
Alkaline Soil Management. Journal of
Sustainable Agriculture, 15(2), 121-138.
Ramírez, P. & Fernández, J. (2018). Optimizing Crop
Selection Based on Soil pH in Peruvian
Valleys. Revista Peruana de Agronomía,
23(3), 172-186.
Rodríguez, C., Pérez, D. & Morales, L. (2021). Soil
Physical Properties in Semi-Arid Regions:
Their Impact on Crop Yield. Agricultural
Systems, 48(1), 112-123.
Rodríguez, M., López, A. & Sánchez, E. (2020). Salinity
and Water Management in Arid Soils: A
Peruvian Case Study. Boletín Científico de
Suelos, 34(3), 98-113.
Santos, J., Fernández, M. & Gómez, P. (2018).
Statistical Methods for Soil Analysis in
Agricultural Research. Journal of Applied
Agronomy, 22(3), 185-204.
Smith, A., White, M. & Wilson, R. (2023). Soil nutrient
availability and microbial activity in varying
pH levels. Plant and Soil, 56(2), 91-103.
Taylor, H. & Hart, D. (2021). Modern Soil
Characterization Techniques for Sustainable
Agriculture. Journal of Agronomy and Soil
Science, 45(3), 245-260.
Taylor, J., Gómez, A. & Fisher, P. (2022).
Comprehensive soil analysis for sustainable
crop production in Latin America. Soil and
Plant Sciences Journal, 31(4), 297-305.
USDA. (2020). Soil Electrical Conductivity Guidelines
for Agriculture. United States Department of
Agriculture.https://www.nrcs.usda.gov/reso
urces/guides-and-instructions/saline-and-
sodic-soil-management-ac-610-
conservation-practice